Juan en sus diversas facetas
El Juan que vamos a evocar es el más vinculado a la guitarra, a la rueda de amigos, a la fraternidad del vino, la música y la poesía; también del humor y su infaltable risa. Animador de cientos de guitarreadas, estimulador de cantores improvisados que él acompañaba con su instrumento y su peculiar forma de tocarlo.
Pero, como en todo ser humano, existen muchas facetas más, algunas de las cuales, aunque sea sumariamente, no queremos soslayar . El Juan que se consolidó como uno de los puntales –junto a otros colegas- de la organización de los músicos del “canto popular” que culminaron con la formación de ADEMPU y de las gestiones para los retornos del exilio de figuras de nuestra música como Alfredo Zitarrosa o Los Olimareños. También el Juan padre, el nucleador familiar, el abuelo y el amigo serían algunos costados que darían para varias carillas.
Está también el destacado profesional, ingeniero agrónomo desde mediados de la década del 70, que trabajó como técnico de campo en Conaprole, fundó junto a otros colegas la empresa Protambos, la Revista Agraria en los años oscuros del país buscando generar opciones laborales en el ámbito privado para colegas desocupados. En 1981 ingresa a la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (OPYPA), donde trabaja durante tres décadas. Es asignado al área temática que constituyó su principal vocación: la economía de la producción pecuaria, llegando a ocupar la Dirección de dicha repartición entre 2000 y 2005.
Simultáneamente desarrolló una nutrida actividad periodística a nivel radial en temas de su especialidad y participó de diferentes actividades académicas (talleres, conferencias, congresos) dentro y fuera del país. Fue además cofundador de emprendimientos del área productiva y académica como la Sociedad Uruguaya de Economía Agrícola y la empresa de análisis de riesgo CARE.
Luego de jubilarse siguió siendo activo animador de reuniones técnicas o simplemente de amigos en las que se discutiera la temática agropecuaria. Su pensamiento quedó plasmado en el libro “La cadena de la carne vacuna” desarrollado en el ámbito de la Universidad Católica del Uruguay en 2017, con la colaboración de sus colegas y amigos Joaquín Secco, Eduardo Errea y Gonzalo Souto.
Pero en ámbitos tan diversos, fue una constante su honradez intelectual, con planteos frontales y posicionamientos que no admitían paños tibios ni verdades a medias, lo que dio origen a un profuso anecdotario que enriquece su recuerdo.